El flamante presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, se comprometió hoy a impulsar una economía libre "desafiando el péndulo de Latinoamérica", y ofreció cumplir con todas sus promesas para cambiar al país.
"Haré todo lo que esté a mi alcance para avanzar en los ideales de una economía libre, desafiando el péndulo ideológico de América Latina", dijo Martinelli en su primer discurso luego de jurar como presidente de Panamá para un periodo de cinco años.
En presencia de nueve gobernantes extranjeros, Martinelli fue juramentado por el presidente de la Asamblea Nacional, José Luis Varela, en un acto en el Teatro Anayansi del Centro de Convenciones Atlapa.
Durante su discurso, ante 65 delegaciones internacionales y representantes de diversos sectores sociales de Panamá, dijo estar entusiasmado "por el trabajo que nos espera".
El nuevo gobernante -quien llegó al poder de la mano de una alianza de cuatro partidos de derecha- destacó la importancia geográfica del país y dijo que el reto será "demostrar cómo nuestro modelo económico y de gobierno puede ser un ejemplo para todos".
Martinelli, quien llegó al poder con las promesas de cambio mediante una serie de proyectos de tinte populista, dijo que en su gobierno de cinco años actuará "con firmeza y educación, pero sin finezas".
"Este pueblo nos dio un claro mandato para traer un cambio a este gobierno, de arriba abajo, y eso es lo que vamos a hacer", dijo el mandatario al anunciar que su primer Consejo de Gabinete lo realizará en Las Garzas de Pacora, una zona populosa del este de la ciudad.
"En mi gobierno se puede meter la pata. Pero no se puede meter la mano", advirtió Martinelli, quien se ha comprometido a combatir la corrupción.
Señaló que su gobierno está preparado para enfrentar el impacto de la crisis económica, que en Panamá se reflejará en una fuerte desaceleración, con una proyección de 3.0 por ciento este año, luego del 9.2 por ciento del año pasado.
Reiteró que aumentará el salario a los policías, entregará 100 dólares mensuales a las personas mayores de 70 años que carezcan de una jubilación.
Además se comprometió a construir un metro para mejorar el sistema de transporte en la capital, bajar el costo de los alimentos e impulsar la construcción masiva de casas y a castigar a los menores infractores como adultos.
"Vamos a hacer de Panamá el mejor lugar en Latinoamérica para hacer negocios", prometió Martinelli, quien relevó en el cargo a Martín Torrijos.
La toma de posesión fue atestiguada por nueve gobernantes, entre ellos Felipe Calderón, de México; Alvaro Uribe, de Colombia; Mauricio Funes, de El Salvador; Oscar Arias de Costa Rica; y de República Dominicana, Leonel Fernández.
Sin embargo, la atención de los medios se concentró en el destituido presidente de Honduras, Manuel Zelaya, quien llegó al país para anunciar que el fin de semana irá a su país para retomar el poder.
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