Ir al final de la nota para ver famoso video de Jordi, llorando la derrota ante el Atlante, en 2007
Con información de Abel González Suárez/Corresponsal en La Venta
¿Qué será del pequeño Jordi, aquel aficionado Puma que lloró la derrota de su equipo favorito, en la final de 2007 ante el Atlante, y que en un arrebato de decepción gritó: '¡No sirven para nada!'?
TABASCOHOY.COM fue a constatar qué había sido de este pequeño Puma y ayer domingo, atestiguamos que Jordi Daniel Arellano, de 7 años, festejó en compañía de su hermano Alan Gustavo, de seis años, el campeonato conseguido por su equipo.
Jordi, niño tabasqueño --vive con su familia en Villa La Venta, Tabasco-- protagonizó uno de los videos mexicanos más vistos en Youtube, en donde muchos se rieron y se solidarizaron con su tristeza, pero ayer domingo fue una muy feliz tarde, pues sus Pumas por fin ganaron un campeonato.
La realidad fue amarga para los Pumas en aquel Torneo Apertura 2007, cuando perdieron en la final contra el Atlante en Cancún, por dos goles a uno.
Pocos días después de aquel partido fatídico para los universitarios, apareció en Youtube el video "Niño Puma", donde, quien después se supo, se llamaba Jordi y era tabasqueño, lloraba su decepción por la derrota de la UNAM ante el Atlante.
La celebridad de Jordi, gracias a Youtube, fue tal que TVAzteca organizó un viaje del niño para ir a a ver al Atlante, suponiendo que el pequeño había cambiado al equipo verdugo de su favorito.
Poco después de ese viaje, Jordi dijo a TABASCO HOY que seguía siendo Puma, pero que agradecía la oportunidad de haber convivido con los jugadores Potros.
'Tengo la sangre azul y oro'
Ayer mismo, TABASCOHOY.COM buscó a Jordi Daniel Arellano, quien vestido con su camiseta Puma, aseguró que hoy su equipo 'sí sirvió'.
Acompañado de su hermano Alan Gustavo, de seis años, Jordi vio ayer el partido y la coronación de su equipo. Aceptó que la primera vez lloró por la derrota de su equipo y que ahora sólo se pone triste cuando pierden, pero ya no llora.
Con su mascota en la mano y el banderín del equipo de la UNAM, Jordi, de 7 años de edad, miraba con mucha atención la pantalla de la tele de su casa en Villa La Venta, Huimanguillo.