A 11 días de que inicie el año, los recintos culturales de la entidad se encuentran cerrados, aunque sus funcionarios y empleados no dejan de cobrar puntualmente. Sin contar el cierre de la galería de arte Tabasco, lugar donde se realizaron las más importantes exposiciones del año pasado, dos de los museos más importantes para el turismo –el de Historia Natural y el Historia de Tabasco- se encuentran todavía fuera de servicio y sin fecha de apertura.
El primero, según versiones de las autoridades culturales, se mantiene cerrado por daños en el sistema eléctrico, y el segundo por afectaciones a la infraestructura, a causa de la pasada inundación.
En tanto el Museo Regional de Antropología Carlos Pellicer –considerado el más importante de la entidad por la variedad de piezas arqueológicas- continúa cerrado al público, incluso no se descarta una posible rehabilitación a la arquitectura, con lo que estaría más tiempo sin público.
En cuanto a las galerías de arte que lograron subsistir al recorte de ‘austeridad’ gubernamental, están funcionando El jaguar despertado y la Casa Siempreviva, aunque se podría decir que no en su totalidad, ya que sólo están abiertas al público pero no cuentan con actividades como presentaciones de libros, lecturas, inauguración de exposiciones y las demás funciones que sí se realizaban en la galería que el IECT decidió cerrar.
La zona Cicom, junto al río Grijalva, no tiene servicio al público empezando por la Casa de Artes José Gorostiza, la cual sufrió deterioro en las duelas que apenas se habían instalado 11 meses antes, con una inversión de 5 millones de pesos, también el mobiliario de madera que permaneció entre el agua por una semana y el auditorio Carmen de Mora, ubicado al interior del recinto, también recién rehabilitado, se perdió.
La galería Fondo Tabasco, que resguarda los mas de 500 cuadros de la Pinacoteca del Estado, permanece cerrada y sin un solo cuadro ya que fueron llevados a un lugar donde no corrieran peligro de humedad. Pero no tienen para cuándo abrirla.
Los espectáculos para el teatro Esperanza Iris tendrán que esperar o buscar otro lugar porque el sistema eléctrico está dañado y no hay fecha de reparación, además el deterioro de las paredes, butacas, camerinos y el escenario, causado por la humedad.
La Casa Mora que nunca se inauguró en el primer año del gobierno de Andrés Granier y que se destinaba para ser la casa de los escritores, seguiá en el limbo, pues todo el mobiliario con el que ya contaba se averió.
Lo mismo ocurre con el Ceiba que tuvo que trasladar sus clases de licenciatura en promotoría cultural al Centro Agora en Tabasco 2000, ya que el edificio está aún en proceso de rehabilitación e incluso las sillas y duelas se perdieron. Lo que era la sala de arte Antonio Ocampo quedó solo en el recuerdo y es que el agua destruyó las 200 butacas y humedeció el equipo eléctrico, por lo que se tendrá que habilitar completamente.
Y aunque no fue alcanzado por el agua, el Planetario Tabasco 2000 no está ofreciendo funciones al público en pantalla Imax, las causas de la inoperatividad se desconocen o el Instituto Estatal de Cultura no las ha informado oficialmente.
amc
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