La manta medía 10 metros de largo, por dos de ancho, pero en vez de las figuras pop que a veces pinta Héctor Juárez, los sembradores fortaleza que pulsa Tomás Mejía o los animales tropicales de Javier Pineda, sólo había sobre el blanco letras negras y una pregunta: “Señor gobernador, ¿dónde está el compromiso con la cultura? ¡Profesionalizar las artes o acabarla!”
Acompañaban a los veteranos de la plástica local, los jóvenes del Colegio de Artes de Tabasco, Edgar Daaz, Misaél Sámano y Rubén Mondragón, quienes desde temprano se apostaron pacíficamente a la entrada del Congreso local para protestar por el cierre de su galería ubicada en Sáenz 124.
“Nosotros exponemos para la gente y nadie nos paga por eso”, recordó el escultor Juárez, quien evocó que el espacio se ha ganado a pulso durante 20 años, “todos hemos crecido ahí, la gente interesante de este estado ha pasado por ahí, no hay más, es un espacio que no se debe cerrar, tampoco atentar contra él, son tan pocos los espacios que hay para el arte y la cultura que cerrar uno por cualquier pretexto no va”, argumentó quien fuera presidente de esa agrupación civil.
Fundada en 1987, la galería nunca se ha cobrado la entrada al recinto y, recientemente ofrecía cursos de grabado y fotografía a todo el público interesado. El mantenimiento ha corrido a cargo de los artistas, quienes para exponer pintan siempre el inmueble. “Desde hace años, hay un convenio donde el gobierno se comprometió a pagar la renta de este espacio de interés público, pero esto es un agravio, no por el espacio, sino contra los pintores, al rato van hacer los músicos y los escritores”, dijo el creador de la escultura “El constructor’, quien no dudó en sumarse a la defensa.
Por separado, el joven grabador Mondragón revive que gracias a este espacio fue que comenzó su interés por las artes hace siete años, invitado por el legendario Fontanelly. “El Colegio ha sido parte fundamental de los pintores del estado, si le preguntan a Níger Madrigal, a Ramón Briones, a Edén García, donde expusieron sus primeras obras, te van a decir que pasaron por aquí”, dice el artista de 30 años.
Para el arquitecto de profesión, exponer en la Siempre Viva y El jaguar hubiera sido más difícil porque “no tenía un nombre”, pero “en el Colegio no, con que tuvieras la capacidad de expresarte, eres bienvenido”.
Luego de ser recibidos por la Comisión de Cultura del Congreso, los integrantes del Colegio lograron una cita con la Secretaría de Gobierno local para el lunes al mediodía, y en presencia de la titular del IECT, Norma Cárdenas Zurita, buscarán un arreglo.
amc
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