¿Derechos o feminismo?
El papel de la mujer hoy día ha cambiado radicalmente al de hace cincuenta años, al menos en México. Ahora que mucho se habló en el Día Internacional de la Mujer, me pregunto qué pasa con las situaciones faltantes, con las que tienen que ver con sus derechos humanos y trascendentales, sobre todo los que tienen que ver con su integridad.
Recordemos que los decretos feministas tienen sus inicios en Francia en el siglo XIX, mucho antes de los movimientos feministas de los años sesenta que provocaron mucho ruido en América. En 1791 Olympe de Gouges hizo la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana ,como contra partida a los Derechos del Hombre y el Ciudadano creados tras la Revolución Francesa.

Comparto parte de lo que esta gran mujer escribió en su Declaración, misma que la llevó a ser fuertemente criticada por la sociedad de su tiempo. Escrito que debe seguir vigente hasta nuestros días…
EPÍLOGO
Mujer, despierta; el rebato de la razón se hace oír en todo el universo; reconoce tus derechos. El potente imperio de la naturaleza ha dejado de estar rodeado de prejuicios, fanatismo, superstición y mentiras. La antorcha de la verdad ha disipado todas las nubes de la necedad y la usurpación. El hombre esclavo ha redoblado sus fuerzas y ha necesitado apelar a las tuyas para romper sus cadenas. Pero una vez en libertad, ha sido injusto con su compañera. ¡Oh, mujeres! ¡Mujeres! ¿Cuando dejaréis de estar ciegas? ¿Qué ventajas habéis obtenido de la Revolución? Un desprecio más marcado, un desdén más visible. […]. Cualesquiera sean los obstáculos que os opongan, podéis superarlos; os basta con desearlo
Para nuestra ventaja, en México se logró mucho por la cercanía de Estados Unidos, sin embargo no piensan lo mismo las indígenas, amas de casa, oficinistas, estudiantes y ni qué decir de las que viven en Ciudad Juárez. ¿Cuál es el problema en nuestro país? ¿Machismo?
Sería todo un tema el del término machismo –se dice que las precursoras del mismo, somos las mismas mujeres. Pero sin afán de aislarnos del tema, me parece que en México hemos permitido que la sociedad en su conjunto, y las malas leyes pasen por alto muchos de nuestros derechos.
Siempre hay pretextos para violar los derechos humanos: a las indígenas por el contexto cultural que ciertamente a veces no les permiten tener libertades; a las amas de casa porque son unas mantenidas, y no existe el valor de su labor histórica; a las oficinitas porque de seguro se ‘arreglan’ para llamar la atención de los hombres o de sus compañeros, y por tanto, es merecedora de faltas de respeto; y a las que viven en Ciudad Juárez? Por el sólo hecho de vivir allí. Una sarta de comentarios que una tiene que aguantar.
Y pareciera que desde 1970 - cuando el feminismo alcanzó auge en México-, no se ha logrado nada, se ha podido llegar a altos cargos públicos, a mujeres que han destacado en el arte, en la ciencia, y en varias disciplinas, aún cuando existen usos y costumbres de algunos pueblos, que en la vida moderna violan los derechos fundamentales de la mujer.
Interesante es ver lo que otros países como Francia han desempeñado en la materia, sobre todo al ser naciones en donde el fenómeno migratorio está presente desde hace décadas. Por ejemplo, el 22 de junio de 2009, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy afirmó que el burka “no es bienvenido en el territorio de la República Francesa”, agregando que “en nuestro país, no podemos aceptar que las mujeres estén presas detrás de una pantalla, aisladas de toda vida social, privadas de toda identidad…No es un signo religioso. Es un signo de sometimiento de las mujeres. Por eso, no es bienvenido en el territorio de la República”.
Finalmente, quiero agregar, que ser feminista no significa ser lesbiana, vestir como hombre, querer ser como ellos; y ser feminista no significa tampoco dejar de ser femenina, permitirnos ser buenas esposas, amantes y madres; y tampoco significa ponerme una minifalda o enseñar el hombro y díganme cuánta porquería se les ocurra, ¡No señores que eso quede muy claro. Las mujeres no somos artículos! ¡Somos entidades vivientes que merecemos respeto ante todo!

Bolivia ha dejado de ser un país indigna y mendiga
. El comentario lo mando Juan Villa, quien además asegura que esta es la realidad de Genomma Lab:
Crítica
Después de ver tantas imágenes del terremoto que sacudió a Haití, nosotros los mexicanos no pudimos dejar de recordar lo acontecido hace casi 25 años, y en las mesas de restaurantes y en convivios familiares cada uno narra cómo le fue en aquel desastre que nos sacudió el alma, al menos uno de nosotros perdió a un ser querido o conocimos a alguien cercano que lo perdió.



No sólo el Distrito Federal, ¡todo el país estalla!. Cuando asesinaron al testigo protegido Edgar Enrique Bayardo del Villar, un familiar se encontraba cerca de la cafetería en donde ocurrieron los hechos, y narró a una servidora cómo uno de los comensales le tomo fotografías con el celular al occiso. – “No le vi bien el disparo en la cabeza, sólo lo pude ver de perfil”.